La muerte está próxima.
Quiere liberarnos de tanta miseria.
La vida se abre entera, pero la cabeza anestesiada no da para tanto.
Quiero muerto este proceder mecánico, que atesoro como mi único movimiento incorporeo.
Quiero muerta a esta ilusión barata, a esta escena novelesca del grito y el orgasmo.
Quiero muerto a este hombre perro que olfatea la aprobación de su amo.
Quiero muerto mi expresión heroica cuando le ofrezco mi sexo al deseo de unos ojos ingenuos.
Quiero muerto mi egotismo, mi hermetismo, mi mezquino amor, digo también cobarde.
Quiero que la muerte se lleve mi mediocridad, mis fantasías, mi dependencia, mi recelo, mi idolotría, mi ignorancia, mi miseria, mi estupidez, mi drogadicción, mi falta de cuidado, mi carencia afectiva, mi deficit amoroso, mi mutismo, mi comodidad.
Quiero que este muerto reviva en un nuevo ser, para amarte, toda la vida.


