Yo estaba desesperado
por encontrar a la amada
por encontrar a la mujer
que se metiera con mi alma
para que vibremos juntos
hasta despertar con calma
no tendría ya más prisa
que llegar hasta su cama
buscarla em cada secreto
llenandome de su nata
saciar mi sed con su boca
dejar la almohada sudada
pero prefiero estar quieto
sentir la calma que abraza
sin juegos ni pretensiones
escribir una mañana
lejos del celo iracundo
por llegar tarde a velada.

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