lunes, 22 de abril de 2019

poema 2


Yo te quise alma mía,
Pero hoy ya no sigo tu canto.
Desde el fondo de mi océano,
Escucho tu latir,
Angustiada por el humo tóxico,
Melancólica por los días que no regresan.
Una palpitación contenida en la circunstancia de la luz.
Ahogada en el llanto de un cielo que espanta.
Conmovida con las nubes y sus múltiples figuras,
Con la risa y el juego de mi niño;
Yo te quiero alma mía, desprendida de todo y de ti misma,
Abierta y dispuesta a lo que venga,
Transparente y perpendicular.
Pero hoy te arrancas de mí, y te quedas suspendida en el tiempo,
Te hablo y no me respondes.

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