Yo estaba dormido
en el sillón,como si estuviera muerto,
mas
yo tenía
los ojos
entre
abiertos
y una luz enceguecedora
atravesaba las cortinas
verde y morada
mientras
a mi lado
movían sus colas
dos perros,
uno
café y otro negro.
Entre roca y silencio
me di cuenta de mi absoluta soledad,
cuando me perdí en el bosque
y llegué hasta una vertientede rocas y musgo,
me senté,
me acaricié
y
sentí tu vacío,
más el silencio me habló de mi momento,
y dejé que te fueras con la corriente,
entre medio de los cerros.
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