Hola. Hola.
Hola. Hola
¿Quiénes
somos?
Una calle,
una vereda
Esparcida
en la tierra
Y de
nosotros quién se acuerda.
Y tú vas
como siempre, todos los días
Con tu
misma cara y sonrisa.
Y me dices
hola, y te digo hola.
Y a cuántos
más, y de la misma manera, hola.
Y nos
reconocemos, a veces tú ya no me distingues
O quizás
lees mi mente.
Y tu mirada
es otra.
Va perdida
por la verada, a veces chocando con la vida miserable de villa,
Llena de
villanos y villanas.
Bailándole
a la inercia, con una hooola.
Y tu
espalda encorvada no se nota, y tu cara de niño está allí
En ese
cuerpo desgastado.
Y vas
sonriendo, y nos saludamos, hola hola.

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